Jul 16, 2014

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por: admin

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Tags: cancer, coaching oncológico, oncología, oncología integrativa

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Categoría: Blog

¿Lucho contra el cáncer o vivo mi vida? Una diferencia que puede ser determinante en el proceso oncológico.

“Tengo cáncer”, comienza la travesía por el desierto.

Al recibir la noticia se inicia para el paciente y su entorno familiar una travesía árida entre médicos, especialistas, pruebas médicas y el propio tratamiento. Sin olvidar las implicaciones laborales, sociales o los compromisos estudiantiles. En este caminar surge paralelamente a la patología y a los síntomas físicos un conjunto de emociones que afectan de forma directa tanto a la vida y evolución clínica del paciente como a su entorno social y familiar.

En esta dura travesía, donde no existe una respuesta emocional estándar y por tanto el acompañamiento terapéutico debe adaptarse a la singularidad de la respuesta de cada persona, el paciente podrá enfrentar emociones tan variadas como la evitación o negación de las nuevas circunstancias de salud, demandas al entorno familiar o social, auto-culpabilidad, impotencia, ansiedad, estrés, irritabilidad, desconfianza al equipo médico o al tratamiento,  inhibición y falta de compromiso con el tratamiento, etc.

Una gestión positiva y eficaz de estas emociones marcarán el grado de aceptación y adaptación a esta nueva realidad y a la relación que se establece con la enfermedad así como con el tratamiento y sus efectos. Esto determinará el nivel de compromiso con el tratamiento, contribuirá de forma indirecta a la efectividad del mismo y reducirá los efectos secundarios y la afección emocional que el proceso puede producir.

Igualmente y no menos importante, es el manejo de las propias emociones para el conjunto de “cuidadores” (familiares, compañeros del entorno laboral, estudiantil o social en general) a fin de elaborar un acompañamiento adecuado al paciente y favorecer así su tránsito por el proceso oncológico.

Coaching Generativo ¿cómo puede ayudarnos en el proceso oncológico?.

El abordaje terapéutico del Coaching Generativo se orienta a la acción, a las soluciones y recursos, además de promover la implicación y participación activa del paciente en su proceso transformacional.

El Coaching Generativo, a través de la Programación Neurolingüística de tercera generación y del Generative Trance Work apela a la consciencia creativa del propio paciente, ayudándole en la elaboración de estados internos generativos y a transformar problemas en recursos. La clave del “Proceso Generativo” es la Consciencia Creativa y la capacidad natural del “ser” de tender a la salud y al equilibrio.

Beneficios que puede reportar al paciente oncológico y a los “cuidadores”.

El Coaching Oncológico es una herramienta no-invasiva donde el paciente es el protagonista de su evolución hacia un estado que le permita transitar por el proceso oncológico sin el peso de emociones limitantes. Entre otros beneficios directos para él y el entorno que le acompaña podemos destacar los siguientes:

– Reducción del estrés y ansiedad para preservar el sistema inmunológico. El Cortisol y las hormonas del estrés, adrenalina y noradrenalina afectan al funcionamiento del sistema inmunitario, nuestra percepción, la capacidad de evaluar y de desarrollar estrategias de afrontamiento.

– Mejora de la auto-percepción, confianza y seguridad en los propios recursos de su organismo.

– Mejora en la comunicación con su entorno inmediato. Familiar, social y médico.

– Mejora del sueño y descanso.

– Reduce la afección emocional del dolor.

– Desarrolla del pensamiento positivo.

– Aporta relajación física y mental.